Según ha informado el Gobierno vasco, el servicio de salud de la comunidad autónoma (Osakidetza) ha participado en el proyecto AngeLab a través del Hospital Universitario Basurto y el Hospital Universitario Donostia-Instituto Biodonostia. Asimismo, participan IK4-GAIKER, la Fundación Rioja Salud, el CING de Chipre, el Hahn-Schickard de Alemania, el WUT de Polonia y las empresas DNA Data, CAN (Alemania), NIPD (Chipre), EVGroup (Austria), Ademtech (Francia) y Biopharma (Reino Unido).

“Sabemos que existen pequeñas moléculas de ADN fetal circulante en el torrente sanguíneo de la madre y el objetivo de este proyecto ha sido el análisis de ese material fetal y llegar a diagnosticar condiciones fetales sin tener que recurrir a métodos invasivos”, explica la responsable de la Unidad de Genética del Hospital Universitario Basurto, María García Barcina, que aclara que hasta ahora “la única manera” de obtener material fetal es mediante una biopsia corial o una amniocentesis.

Frente a estos métodos, el proyecto AngeLab centró en el desarrollo de una línea de sistemas basados en tecnología de laboratorio sobre chip, capaces de detectar ciertas condiciones genéticas del feto analizando la sangre de la madre. En ese marco, Osakidetza ha patentado una pieza que permitirá acondicionar el uso en cualquier laboratorio especializado de metodologías como la reacción en cadena de la polimerasa digital.

La patente está enfocada sobre todo al análisis de ADN fetal circulante no invasivo, pero ofrece posibilidades de aplicar estos formatos, más económicos, a otros ámbitos de la salud, como el cáncer.

Matronas y ginecólogas de la Organización Sanitaria Integrada Donostialdea han recogido más de 400 muestras de gestantes para poder llevar a cabo la validación de los dispositivos desarrollados. Varios socios están recopilando más muestras para dar más consistencia a los resultados obtenidos, según han explicado las investigadoras Raquel Sáez Villaverde y Leire Otaolea Santacoloma, del Servicio de Genética del Hospital Universitario Donostia.

El proyecto AngeLab se puso en marcha en 2012 con un presupuesto de 11 millones de euros, financiado por la Unión Europea a través del 7.º Programa Marco de apoyo a la investigación e innovación. El pasado año logró el premio al mejor proyecto en el Foro Europeo de Nanoelectrónica.

https://youtu.be/qhV2SGIT46g