Larry Hollier Jr., autor principal del estudio, y su equipo realizaron un análisis retrospectivo de 18.106 pacientes (47,4% niñas) menores de 18 años y sometidos a algún procedimiento de cirugía plástica primaria. Para ello, se sirvieron de la base de datos pediátricos del Programa Nacional de Mejora de la Calidad Quirúrgica (Acs-Nsqip) del American College of Surgeons entre 2012 y 2014.

Según recoge el Journal of Plastic, Reconstructive & Aesthetic Surgery, el 0,8% de los pacientes de la muestra había pasado, además, por una reoperación no planificada en los 30 días posteriores a la cirugía. Mediante un análisis de regresión logística múltiple los investigadores identificaron los principales factores de riesgo independientes asociados a una reoperación no planificada:

  1. Procedimiento de hospitalización.
  2. Puntuación 3 o superior en la escala ASA de riesgo anestésico.
  3. Tiempo de cirugía prolongado.
  4. Infección previa o herida abierta.

Así mismo, los predictores más significativos resultaron ser las complicaciones médicas quirúrgicas y, en menor medida, las postoperatorias. Por otro lado, se hallaron los procedimientos que requerían reoperaciones no planificadas más a menudo:

  1. Extirpación de piel y tejido subcutáneo a causa de una hidradenitis (10,3%).
  2. Reconstrucción de la frente con aloinjerto o material protésico (6,1%).
  3. Colocación de fijaciones externas multiplantares (5,6%).
  4. Mastectomía para ginecomastia (4,4%).
  5. Reconstrucción de la frente con autoinjerto (3,3%).

La atención sanitaria se orienta, cada vez más, a los resultados, considera Hollier, por lo que el presente estudio “podría ayudar en el proceso de consentimiento informado, así como en mejorar la evaluación del riesgo del paciente y el asesoramiento y planificación quirúrgica”, concluye.