Los traumatismos vasculares pediátricos están asociados a una mayor mortalidad cuando se producen en el ámbito abdominal, en comparación con otras localizaciones anatómicas, según un estudio llevado a cabo por el Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario 12 de Octubre. Afortunadamente, señalan los autores, la zona abdominal no es la más frecuente para este tipo de lesiones, ya que suelen producirse en las extremidades.

Los investigadores se centraron en el estudio de un centenar pacientes pediátricos; la mayoría de ellos (75,5%) varones de unos 8 años de edad. Los resultados, presentados durante el último congreso de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), muestran que, en el 43,6% de estos niños, el traumatismo vascular era iatrogénico: causado por un cateterismo o tras una cirugía.

El 29,4% de los traumatismos vasculares no iatrogénicos era penetrante, el 22,8%, contuso y el 3,3%, por arma de fuego. Tal como pudieron observar los autores, los traumatismos vasculares pediátricos fueron predominantemente arteriales (53,9%), seguidos por traumatismos mixtos (36,5%) y, en último lugar, venosos (9,6%). Los tipos de reparación quirúrgica implicados en las lesiones arteriales fueron el baipás (26%), la sutura directa (16,1%) y la trombectomía (16,1%).

Al estudiar la localización anatómica de los traumatismos, el equipo comprobó que la mayoría correspondía a las extremidades inferiores (47,5%) y superiores (29,8%); seguidas, en menor medida por las lesiones en el abdomen (18,1%) y el tórax y cuello (2,1%). Según el estudio, la isquemia aguda resultó ser la complicación vascular más importante, ya que se produjo en el 56% de los casos; después, el falso aneurisma (14,3%) y la dismetría de la extremidad (11,4%). La mortalidad intrahospitalaria asociada al traumatismo vascular pediátrico, que ocurrió en el 7,4% de los pacientes, se encontraba vinculada habitualmente a lesiones abdominales.