El estudio señala que la terapia de vacío es una herramienta adicional en el arsenal terapéutico actual del cirujano plástico, y que se aplica con frecuencia en el tratamiento de heridas complejas como paso intermedio hasta el tratamiento definitivo. También es un método adecuado para disminuir el tiempo que transcurre hasta su cierre.

 En el caso de los neonatos, es especialmente crítico disminuir este tiempo hasta el cicatrizado completo de las heridas; sin embargo, la bibliografía al respecto no aporta suficiente información sobre el uso de esta modalidad terapéutica en épocas tempranas de la vida. Los expertos subrayan que han demostrado que la corta edad de los pacientes no es una contraindicación para la aplicación de terapia de vacío.

A pesar de que el método goza de popularidad, faltan estudios con mayor tamaño de la muestra que ayuden a protocolizar esta modalidad de tratamiento en los pacientes neonatos y pediátricos en general, por lo que los médicos destacan la importancia de este trabajo. Los 3 casos presentados tratan sobre pacientes neonatos con heridas complejas de diferentes etiologías y localizaciones recogidos en un periodo de 4 meses.

Los pacientes fueron atendidos en la Unidad de Cirugía Plástica Pediátrica del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, y se les trato con una terapia de vacío. Los casos ilustran el tratamiento para una tumoración en espalda de 11x13x4 centímetros, una necrosis de 3×4 centímetros y una malformación linfática microquística cérvico-escápulo-humeral. Todos los pacientes del estudio contaban con 8 días de vida.