El ingreso en el hospital de un niño puede generarle un estado de ansiedad o angustia añadido a la problemática que puede causarle de por sí la enfermedad. Este estado psicológico puede afectar al pequeño paciente si el ingreso es el hospital es duradero. Los estudios demuestran que normalizar un ingreso hospitalario en la medida de lo posible es necesario para el desarrollo metal y físico del paciente.

Bajo la supervisión de los adultos, el Jardín de los Superpoderes facilita un espacio acorde con la infancia para disponer del juego y del aire libre. En este parque, situado junto al Aula Hospitalaria y la planta de Pediatría, los niños cambiarán su rutina hospitalaria dependiendo de su edad y costumbres. Durante el año pasado, en este hospital ingresó un total de 495 niños.

El objetivo de esta iniciativa ha sido humanizar la atención sanitaria del paciente pediátrico, que también tiene zona de juegos en la sala de espera de las consultas. Algunas de las empresas colaboradoras que han hecho posible este plan han sido, entre otras: Gocco, Oximesa, Fundación Biotyc, Juguettos,

El pasado mes de mayo, este hospital recibió el premio Hospital Optimista de la mano de la Fundación Afanion. Este centro hospitalario quedó en la tercera posición de un ranking en el que se valoraban las prácticas positivas que ayudaba a crear un entorno más positivo y saludable tanto para el paciente como para sus familiares.

Humanizar, cuidar y evitar, siempre que se pueda, el dolor y el sufrimiento fueron las premisas fundamentales del Área Integrada de Hellín. Esta área está integrada por 3 dispositivos que se encargan de velar por el cumplimiento de aspectos que intentar dignificar al paciente y mejora la asistencia sanitaria.