Vapear durante el embarazo puede causar enfermedades pulmonares en la descendencia, según un estudio.

Vapear durante el embarazo puede causar enfermedades pulmonares en la descendencia, igual que cualquier otra exposición a tabaco. Así lo confirma un estudio de la Universidad de Sydney (Australia) publicado en la revista Clinical Epigenetics. Según el trabajo, la nicotina y su combustión modifican el patrón de la metilación de varios genes. Precisamente, la metilación aberrante del ADN de los óvulos se estudia en otro estudio reciente de investigadores franceses y españoles.

Tal y como ha informado la clínica MAR&Gen, que participa en este último, hace mucho que se conocen los efectos perjudiciales del tabaco para el feto. Aun así, hay mujeres que fuman durante el embarazo. El porcentaje varía en función de cada país. Por ejemplo, en España fuman entre el 12-14% de las embarazadas, mientras que en Grecia el porcentaje llega al 40%. En Suecia, Suiza y Austria, apenas llega al 5%.

Vapear durante el embarazo, ¿mejor?

Muchas mujeres, optan por vapear durante el embarazo al considerar que es menos dañino que el tabaco tradicional. No obstante, el estudio australiano confirma que el cigarrillo electrónico no es inofensivo. Los resultados sugieren que la nicotina y los productos de su combustión producen cambios genéticos y epigenéticos. Estos últimos no alteran la información escrita, pero dificultan la lectura, según Jan Tesarik, de MAR&Gen. Él es uno de los firmantes del estudio de franceses y españoles, que se publicó en Journal of Gynecology and Womens’ Health.

“Es como si sobre un DVD con música pusiéramos una pegatina encima de una parte del disco, que impediría que la música se entendiera bien.  En el caso del ADN, la pegatina son grupos de metilo (-CH3) añadidos a diferentes partes del ADN. Y la música trastornada es la expresión de genes localizados en estos sitios”, apunta.

En concreto, el trabajo australiano se centra en 2 patologías respiratorias: asma bronquial y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La primera suele diagnosticarse en jóvenes y su mortalidad es baja. Por su parte, la EPOC es frecuente entre personas mayores y es una de las principales causas de muerte a nivel mundial. Los científicos han demostrado que fumar o vapear durante el embarazo, aumenta de forma significativa el riesgo de asma y EPOC en los hijos e incluso los nietos de esas mujeres.

Asimismo, el trabajo especifica que no hace falta ni siquiera fumar o vapear durante el embarazo para sufrir efectos negativos. “Incluso las mujeres no fumadoras pueden absorber las dosis peligrosas en caso de exposición indirecta”, lamenta Tesarik. El experto, apuesta por analizar el ADN circulante para detectar los riesgos y usar fármacos específicos para bloquear la metilación anormal.