Según explica el estudio, los 2 gigantes se valieron de sus relaciones con las organizaciones de salud para desarrollar una asociación positiva para sus marcas. Se han valido de su influencia para ocultar la posible relación de algunos de sus productos con la obesidad. “Neutralizaban cualquier tipo de oposición legislativa invocando a la dependencia financiera de las organizaciones nacionales de salud”, señalan los investigadores. 

Los investigadores indagaron en los patrocinios y las prácticas de lobby por parte de ambas compañías para llegar a elaborar una lista de 96 organismos de salud que aceptaron dinero de Coca-Cola y Pepsi. 12 organizaciones recibieron financiación de ambas empresas, una aceptó solo de Pepsi y otras 83 aceptaron dinero solo de Coca-Cola.

Entre las asociaciones patrocinadas se encuentran 2 que combaten la diabetes, la Asociación Americana de Diabetes y la Fundación de Investigación para la Diabetes Juvenil. Los autores del estudio indican que este hallazgo es especialmente sorprendente, ya que existe un vínculo demostrado entre la diabetes y el consumo de refrescos azucarados.

Entre 2011 y 2014, Coca-Coca invirtió de media en estas prácticas más de 6 millones de dólares al año, mientras que Pepsi gastó más de 3 millones de dólares al año y la Asociación Americana de Bebidas, un millón de dólares anual, asegura este estudio. La investigación señala que algunas asociaciones que un principio accedieron a los pagos de las multinacionales terminaron por rechazarlos. Es el caso de la Academia de Nutrición y Dietética, y la de Pediatría.