Nicole Haber, responsable del observatorio, ha explicado a EFE que sigue siendo necesario dedicar esfuerzos a la formación y sensibilización de la población. Según Haber, el suicidio “es el mayor problema de salud pública de Europa”. “Hasta ahora”, añade, “ha permanecido, en buena parte, invisible”.

Este organismo ha llevado a cabo una importante labor de formación y sensibilización entre los profesionales sanitarios para prevenir el suicidio. Se han impartido cursos, talleres y jornadas. Asimismo, ha puesto en marcha un grupo de trabajo que elaborará el Plan de Prevención, Actuación y Manejo de la Conducta Suicida de Baleares.

El Observatorio del Suicidio ha formado a 45 trabajadores del 061 de Mallorca; 40 profesionales de atención primaria, salud mental, urgencias y del 061 de Menorca; y 50 profesionales de las mismas áreas de Ibiza y Formentera. Por otro lado, se ha ofrecido formación a trabajadores sociales de la Dirección General de Menores y Familia. También se han impartido cursos a geriatras del Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales y a los operadores del Servicio de Coordinación y Atención a la Diversidad Sexual.

Talleres a medios de comunicación

Los protocolos de actuación en las escuelas se han empezado a revisar y se han desarrollado nuevos. Asimismo, se ha formado a los profesionales de la educación para poder ofrecer apoyo psicológico a compañeros de niños y jóvenes que se han suicidado. También se ha impartido formación a los medios de comunicación para romper el silencio y eliminar la carga de estigma y el tabú que suscita el suicidio.

Por su parte, el Grupo de Trabajo que elaborará el Plan de Prevención de la Conducta Suicida ya se ha reunido en 3 ocasiones para impulsar y aplicar medidas efectivas para prevenir el suicidio. Este plan prevé optimizar la atención a las personas que tengan o hayan tenido intenciones autolíticas y a sus familiares.