El estudio apunta que uno de cada 10 europeos sufre un episodio depresivo al año, con una duración media de 35,9 días por episodio. Esta patología, señala la investigación, es una de las primeras causas de pérdida de productividad, absentismo laboral, incremento de accidentes laborales, utilización de los servicios de salud y jubilación anticipada.

Tal y como explica el jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Universitario Sanitas La Zarzuela, “el reconocimiento social de la depresión es aun complejo ya que se trata de una patología estigmatizada. Sin embargo, la detección precoz y el tratamiento adecuado pueden ser clave para la recuperación”.

Según destaca Sanitas, si no se utilizan antidepresivos, una depresión de condicionamiento genético puede durar entre 6 y 18 meses, un periodo tras el que 3 de cada 4 personas lograrán superar la enfermedad, con un riesgo de recaída del 80%. Sin embargo, si la depresión se diagnostica y es tratada de forma temprana con fármacos antidepresivos habrá una mejoría franca antes de los 2 meses, destaca el especialista.

La investigación asegura que el entorno laboral es uno de los más propicios para detectar precozmente la depresión debido a la cantidad de horas que las personas pasan en sus puestos. “Pasamos mucho tiempo con nuestros compañeros y los síntomas depresivos resultan mucho más difíciles de ocultar en ese entorno”, señala la psicóloga María Díaz.