Enfermedad mental en prisiones.

La enfermedad mental está aumentando tanto en los centros penitenciarios nacionales e internacionales que empieza a considerarse un problema de primera magnitud. Alrededor de un 10,5% de los casos se deben a trastornos psicóticos y del 76,5% a trastorno ansioso afectivo con consumo de sustancias.

Una investigación, dirigida por Francisco Arnau Peiró, profesor de Medicina del CEU, busca las causas por las que los internos acuden a consulta psiquiátrica penitenciaria. El trabajo cuenta con la ayuda de profesores del CEU Cardenal Herrera, del Hospital de Castellón y de sanitarios del centro penitenciario Castellón I.

Resultados

Este trabajo sobre enfermedad mental, publicado en la revista Journal of Forensic Sciences, siguió a 1328 pacientes derivados a psiquiatría penitenciaria. Los servicios médicos del centro penitenciario Valencia II y de otros centros penitenciarios de Castellón los derivaron allí durante 3 años. Durante este tiempo se centraron en analizar las variables clínicas y sociodemográficas y detallar el seguimiento según los medios y características de los pacientes.

Con los casos estudiados, se hicieron 3701 valoraciones clínicas y solo en un 40,1% de la muestra se llevó a cabo un seguimiento extenso. En los 3 centros estudiados (Castellón y Valencia), la frecuencia era de 4 consultas mensuales. Los resultados fueron:

  1. La edad de los pacientes con enfermedad mental era de 36,8 años de media.
  2. El 88,1% era español.
  3. El 55,6% no acabó estudios primarios.
  4. La tasa de reincidencia fue de 1,7 entradas previas en prisión.
  5. El 81,4% eran casos de patología dual (consumo de sustancias y enfermedad mental).
  6. El 68,2% de los pacientes tenía trastorno de personalidad del grupo B.
  7. El 13% sufría algún trastorno del espectro de la esquizofrenia.

Gonzalo Haro, profesor de Salud Mental del CEU UCH, dijo que se había demostrado cómo priorizar a pacientes con enfermedad mental en detrimento de otros diagnósticos. Haro es también responsable del programa de patología dual del Hospital Provincial de Castellón.

preso enfermo

Situación actual

En Cataluña, la competencia de la gestión penitenciaria está transferida. En el País Vasco, se transfirió en virtud de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. El sistema de consultoría psiquiátrica de prisiones dependientes del Ministerio del Interior es muy heterogéneo. Además, está unido a acuerdos provinciales y administrativos.

“La sanidad penitenciaria en España la gestiona el Ministerio del Interior. Hay personal sanitario en los centros penitenciarios que se encarga de velar por la salud de los internos”. Francisco Arnau, profesor de la CEU UCH e investigador principal del trabajo.

El Ministerio de Interior creó el Programa de Atención Integral al Enfermo Mental en Prisión (PAIEM) para afrontar la enfermedad mental. Este programa apuesta por iniciar tratamiento y seguimiento, y unirlo a rehabilitación psicosocial. Según Arnau, este abordaje no contó con más recursos humanos, por lo que la consulta se mantuvo con 4 asistencias al mes.

Propuestas

Los autores proponen redefinir el PAIEM y dicen que solo es posible con la transferencia a las comunidades. Para ellos, es evidente y necesario un aumento de los recursos humanos para un mejor abordaje de la enfermedad mental. También quieren crear las Unidades de Salud Mental Penitenciarias  (USM-P) formadas por psicólogos y enfermeros especializados en salud mental. Este equipo velaría por un manejo integral de la enfermedad mental que:

  1. Realizase cribados a los nuevos internos.
  2. Integrase el manejo de la patología dual.
  3. Incrementase el seguimiento de los pacientes (no solo los más graves).
  4. Disminuyese la polifarmacia.
  5. Llevase a cabo tareas rehabilitadoras.
  6. Mejorase la coordinación con las unidades de salud mental comunitarias para mantener la continuidad de cuidados tras la libertad.
  7. Minimizase posibilidades de reincidencia.

El estudio ha sido codirigido por el doctor Julio García-Guerrero, exdirector médico del Centro Penitenciario Castellón I. También han participado: Enrique Vera Remartínez, Ana Benito y Abel Baquero. La Fundación de Investigación del Hospital Provincial de Castellón ha sido la entidad financiadora.