Según apunta la investigación, la administración intranasal del oligonucleótido conjugado produce efectos de tipo antidepresivo mucho más rápidos (una semana frente un mes) que los producidos por un fármaco tradicional como fluoxetina en un modelo depresivo de ratones. La depresión es una enfermedad crónica con una alta incidencia. Afecta, aproximadamente, a 120 millones de personas en todo el mundo.

La serotonina juega un papel importante en muchas funciones cerebrales entre las que se incluye el control del estado anímico. La disfunción de esta proteína es la principal causa de la depresión, de ahí que los tratamientos vayan dirigidos a incrementar su desarrollo. Sin embargo, tal y como pone de manifiesto el estudio de Molecular Psychiatry, estas terapias son efectivas solo en un tercio de los pacientes.

Los conocidos como inhibidores de la recaptación de serotonina (SSRI) logran importantes cambios neurológicos en la actividad antidepresiva. Por lo tanto, los tratamientos crónicos con estos inhibidores permiten reducir la función del transportador de serotonina aunque los mecanismos específicos aun sean desconocidos.

El estudio concluye que estos datos ponen de relieve la importancia de reducir el transportador de serotonina para lograr un efecto antidepresivo. No obstante, destaca que identificar la red intercelular que interviene en la reducción del SERT puede ser el reto a la hora de desarrollar tratamientos antidepresivos más rápidos.