“Al final, el que se enfrenta a la muerte, se encuentra solo, y tenemos que ayudarle”, apuntaba el médico, para quien en cuidados paliativos deben tomarse decisiones ética y médicamente complejas. La primera de ellas tiene que ver con la comunicación con el paciente, que a menudo llega con un alto nivel de incertidumbre, tal y como apuntó la psicóloga del Hospital Clínico San Carlos Olga Pérez.

“La familia quiere proteger al anciano y le oculta información, pero no es consciente de que le están impidiendo”, señalaba la especialista, de acuerdo con la cual la persona mayor informada puede prepararse, cerrar cuentas y, en definitiva, afrontar su situación de manera consciente. “A veces no quieren saber; hay que prestar atención también a la comunicación no verbal para saberlo”, añadía Pérez.

Soporte al profesional

Según la psicóloga, es importante también tener en cuenta tanto la dimensión física como la psicológica, social y espiritual, además de atender a los familiares y dar soporte al profesional sanitario, que debe enfrentarse en cuidados paliativos a situaciones muy difíciles. “Es médico, pero no deja de ser una persona que sufre”.

En ese sentido, Pita destacó la necesidad de formarse en comunicación, para hablar tanto con el paciente como con la familia. De igual modo, apostó por el trabajo en equipo entre las distintas especialidades para controlar síntomas, atender demandas, hacer apoyo emocional y planificar el futuro de los pacientes que no han respondido al tratamiento curativo o que lo han rechazado. “No podemos olvidarnos de estos pacientes”.

Recursos

Pita aprovechó también la ocasión para hablar de las derivaciones no adecuadas a cuidados paliativos, que a veces tienen que ver con los recursos con los que cuentan las familias para asumir la atención de un paciente en estado terminal. Al hilo, la moderadora de la mesa y geriatra del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Lourdes Rexach, y la médica de la Residencia Los Nogales Vista Alegre, Rocío Rodríguez, estuvieron de acuerdo en que las residencias necesitan más recursos para atender a estos pacientes.

“Los medios no son los mismos en un hospital que en un domicilio”, apuntaba al respecto Pita, que recordó el caso de una paciente de 96 años completamente independiente a la que se le había detectado un cáncer metastásico. “Para ella, el problema principal, más que su muerte, era su dependencia”, explicaba el geriatra, que recordó que “al final sus pacientes van a fallecer, con o del cáncer”. Los cuidados paliativos pretenden mejorar la calidad de vida, “ensanchar el río”.