La nomofobia es una de las consecuencias más temidas del mal uso de la tecnología, señalan los investigadores. Los comportamientos característicos de un caso de nomofobia son:

  1. Obsesión por tener el teléfono siempre cargado.
  2. Ansiedad ante el pensamiento de no poder utilizarlo.

Tal y como recoge la agencia SINC, las estadísticas muestran que los sectores más vulnerables a este trastorno son los adolescentes y los jóvenes. Este estudio, publicado en Actas Españolas de Psiquiatría, es el primero en España que cumple con ciertos indicadores de validez y fiabilidad para la evaluación del problema.

En el desarrollo de esta investigación para conocer el número de casos de nomofobia, los autores han adaptado y validado un cuestionario que evalúa 4 dimensiones y 20 ítems. A partir de estos ítems se han establecido 3 tipos de perfil: usuario ocasional, usuario en riesgo y usuario con problemas.

Joaquín Manuel González-Cabrera, director del grupo Cyberbullyng-OUT de la UNIR y primer autor del trabajo, explica a SINC que casi el 25% podría considerarse un usuario de riesgo. González-Cabrera reconoce que serán necesarias más investigaciones, fundamentalmente de seguimiento temporal, para evaluar el impacto en los adolescentes.

La nomofobia es un trastorno que aún no está definido clínicamente, según reconocen los autores de este estudio. En su opinión, podría situarse dentro de las fobias específicas, que, según el manual DSM-V, son el miedo excesivo e irracional a una determinada situación u objeto, como es no poder utilizar un teléfono móvil. Esta opción sería posible asumirla siempre que no pueda explicarse con síntomas de otro trastorno como la ansiedad social.