El análisis se llevó a cabo en pacientes que recibían un tratamiento refractario y cuyo consumo de cocaína era mayor o igual a 8 días al mes. Los pacientes seleccionados recibieron diariamente, durante 12 semanas y de forma controlada, una dosis de 60mg de dexanfetamina o placebo combinado con metadona y diacetilmorfina. De los 111 participantes, 73 fueron asignados al azar, 38 recibieron dexanfetamina y 35 placebo.

Los resultados señalan que el tratamiento a base de dexamfetamina actuó en menos tiempo que el de placebo. En el grupo de pacientes tratados con dexanfetamina, 28 de ellos (74%) mostraron uno o más efectos adversos, mientras que en el grupo de placebo fueron 16 (46%). La mayoría de los efectos adversos fueron transitorios y bien tolerados.

La investigación concluye que el tratamiento con dexanfetamina es tolerable, efectivo y seguro en relación con el tratamiento asistido de heroína en pacientes con dependencia crónica de la cocaína. Las investigaciones futuras deben centrarse, según este estudio, en replicar estos resultados en pacientes con otras adicciones.