Las fiestas de Navidad conllevan una serie de cambios en la rutina de los niños que pueden llevarlos a padecer estrés, inseguridad, ansiedad e, incluso, trastornos transitorios del sueño, según advierte el doctor Amado Zurita. El jefe del servicio de Pediatría de Hospital Quirónsalud Tenerife recomienda mantener, en la medida de lo posible, los horarios de comidas, cenas y tiempos de descanso de los pequeños.

Según explica el experto en una nota de prensa, los síntomas varían en función de la edad y el carácter del menor, aunque, por lo general, vendrán desencadenados por situaciones propias de la Navidad:

  1. Aglomeraciones.
  2. Vacaciones escolares.
  3. Ajetreo: iluminaciones navideñas, petardos, fuegos artificiales, etc.
  4. Nuevas experiencias: fiestas, cabalgatas, etc.

“Muchas veces, en las celebraciones de Navidad, los lactantes se encuentran sobreestimulados y fuera de su contexto”, explica Zurita. “Con los mayores de 2 años es un poco diferente porque comprenden mejor este tipo de situaciones”; no obstante, si se les expone a ellas de manera inadecuada también pueden ocasionarles inseguridad, angustia y estrés.

“Para que el niño no se encuentre, de repente, en una fiesta sin entender muy bien lo que ocurre es importante que los padres expliquen a sus hijos previamente a dónde van a ir y qué es lo que se van a encontrar”, aconseja el pediatra. De esta manera, además, disfrutarán más del aprendizaje. “Lo realmente importante es que los padres no desatiendan a los niños durante la Navidad y que los animen y potencien la parte positiva de este tipo de experiencias”.