“Cuando suspendes los exámenes o te deja el novio se pasa mal, pero llorar o pasar noches sin dormir no es un problema que necesite medicación”. La especialista en Atención Primaria, Laura Hidalgo, acude a los Desayunos Informativos de MedLab Media Group para debatir sobre la psiquiatrización de la vida y el mal uso de los psicólogos en Atención Primaria. “Mucha gente reclama fármacos para afrontar la vida”.

“Muchas madres llegan a consulta con la intención de tranquilizar a sus hijos antes de los exámenes”, ejemplifica. “No todo puede arreglarse con pastillas. Si tienes un examen y no te lo sabes, es normal que tu cuerpo no te deje dormir”. No obstante, llegan a consulta casos reales de duelo, maltrato o problemas de conducta, que requerirían asistencia.

El problema es que aún no existe la figura del psicólogo de Atención Primaria. El médico de familia solo tiene 2 opciones: denegar la atención o derivar al psiquiatra. “El psiquiatra medicaliza la atención, mientras el psicólogo puede intentar encontrar recursos personales y familiares para sacar adelante al paciente”, explica Hidalgo. “Incluir al psicólogo en la Medicina de Familia supondría una ayuda contra la psiquiatrización de la vida”, señala.

Reticencia de médicos y directores de centro

Cuenta Hidalgo que médicos y directores de centro se muestran reticentes a la presencia de psicólogos porque prevén un uso abusivo de los mismos. “Es como ir a un fisioterapeuta porque quieres que te hagan un masaje. No está para eso, sino para tratar patologías”, ejemplifica la doctora. “Puedes buscar un psicólogo si quieres consejo o si tu hija tiene un problema de comportamiento, pero eso no formaría parte de la atención de psicología clínica”.

“En Atención Primaria los psicólogos están para apoyar en el tratamiento de una patología que tiene un componente de alteración de la conducta y afecta al normal desarrollo de la vida”. En definitiva, “no puede ser el paciente el que demande un psicólogo. Debe ser el médico de Atención Primaria el que ejerza como filtro”. Si este tamiz no funciona, “el servicio colapsará” pero si no, se logrará algo “estupendo y necesario”.