Casi el 25% de los ludópatas que acudieron a la Federación de Asociaciones de Jugadores de Azar rehabilitados (FAJER) para recibir tratamiento es adicto a los juegos digitales, especialmente, apuestas deportivas, una modalidad cuyo fácil acceso y anonimato está provocando la sustitución del juego tradicional. Actualmente, la federación trata a unas 10.000 personas con problemas de adicción al juego.

Francisco Abad, presidente de FAJER, ha señalado a la agencia EFE que 3.698 sujetos accedieron por primera vez a las asociaciones de pacientes para recibir tratamiento, de los que el 23,8 % es adicto solo a juegos de azar por internet. Existen algunos juegos en los que hay un mayor número de ludópatas, como es el caso del bingo o de las tragaperras, informa Abad. Además, cada día se empieza a edades más tempranas, situándose en torno a los 16 años.

Puesto que los menores deben venir con sus padres, es poco probable que este grupo poblacional busque ayuda en las asociaciones y los padres, en muchas ocasiones, lo detectan tarde o no le dan importancia al problema. Es probable que los padres que no se dan cuenta es porque no pasan mucho tiempo con sus hijos, son niños que suelen estar “solos en casa”.

Del total de ludópatas que se acercaron el año pasado a las asociaciones de FAJER para recibir tratamiento, el 71% tiene problemas con las apuestas deportivas y el resto con las modalidades que permiten jugar en internet al póquer (7%), la ruleta (6,3%), las tragaperras (4%) o el bingo (1,2%). Abad denuncia que, en las apuestas deportivas, se emite publicidad en horario protegido pese a estar prohibido.

Esto se produce porque “a las empresas les merece la pena pagar las sanciones por los beneficios que logran”, explica Abad. De la misma forma que puede autoprohibirse la entrada en casinos, bingos y salones de juegos de los ludópatas, existe también un registro que impide jugar por internet, ya que en estos juegos siempre es necesario meter los datos personales antes de la partida, informa Abad.