El 50% de los pacientes deprimidos no logra recuperarse por completo. Esta es la conclusión presentada durante la Reunión Anual de Psiquiatría organizada por los laboratorios Servier. Según indican en una nota de prensa, la depresión se ha convertido, en España, en un problema de salud pública puesto que es uno de los trastornos mentales de mayor prevalencia.

El infradiagnóstico, la falta de respuesta y la persistencia de síntomas residuales son los principales retos en el tratamiento del paciente deprimido, según Servier. Esta reunión ha congregado a más de 400 psiquiatras de ámbito nacional para abordar posibles soluciones farmacológicas para estos enfermos.

La recuperación completa del paciente deprimido es el objetivo final del tratamiento, recuerdan los laboratorios. Esto incluye, señalan, la remisión de todos los síntomas depresivos y la restauración de la funcionalidad del paciente. Sin embargo, la mitad de los pacientes deprimidos no alcanza este objetivo y se queda en una recuperación parcial.

Según el Estudio Record, en España hasta el 75% de los pacientes puede llegar a presentar síntomas residuales como anhedonia, apatía o astenia. Estos síntomas residuales se asocian con frecuencia a un riesgo más elevado de recaídas, cronicidad y deterioro funcional, indica esta investigación.

El profesor Stephen Stahl, de la Universidad de San Diego ha participado en este encuentro nacional y ha destacado la a importancia de la polifarmacología desde el inicio, práctica muy habitual en otras patologías. Según Stahl, “en la depresión hay que regular cada uno de los neurotransmisores para conseguir los mejores resultados. Si combinamos mecanismos de acción complementarios, actuamos sobre los diferentes neurotransmisores, circuitos del cerebro y sus síntomas asociados, consiguiendo una acción sinérgica. Esto es lo que yo llamo las malas matemáticas, donde 1 +1 = 10 en eficacia antidepresiva”.

Para llegar a la remisión completa de los síntomas en el paciente deprimido, en este encuentro se ha destacado la combinación de los fármacos desvenlafaxina y agomelatina como una de las opciones disponibles en la actualidad.