Según los estudios epidemiológicos en población clínica que menciona la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD) en una nota de prensa, al menos el 70% de los pacientes diagnosticados de una adicción sufre un segundo trastorno mental. No obstante, advierten, solo un 7,4% recibe tratamiento para este segundo trastorno.

La Sección de Prevención, Tratamiento y Rehabilitación de la Oficina de Naciones Unidas para Drogas y Crimen (ONUDC) elaborará un documento para abordar más eficazmente esta patología dual. El texto, avalado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), contará para su redacción con expertos de 27 países.

Entre los temas que deberán abordarse, el presidente fundador de la SEPD, Néstor Szerman, destaca los diagnósticos erróneos como principales barreras a las que se enfrentan los enfermos. “Existe una falta de sensibilidad y criterio por parte de los profesionales a la hora de valorar el trastorno dual”, considera el experto.

Szerman, que actúa como portavoz de la World Psychiatry Association (WPA) y la World Association on Dual Disorders (WADD), señala también que, hasta ahora, los tratamientos se han dirigido más a la sustancia de la adicción que al propio paciente. “La nueva perspectiva clínica defiende que se debe diagnosticar patología para la coexistencia de un comportamiento adictivo y otro trastorno mental”.

Estudios recientes que menciona la SEPD, muestran similitudes neurobiológicas entre el uso de sustancias y diferentes tipos de trastornos comportamentales.  Es decir, la patología dual se constituiría de un trastorno único con varias manifestaciones y no de varios problemas con diagnósticos y tratamientos diferentes.

En los últimos años se ha demostrado también el sólido componente genético de algunas adicciones y trastornos; tanto es así que solo un 10% de quienes consumen drogas llega a desarrollar las características fenotípicas de una adicción. “Nadie elige ser adicto”, sentencia, “solo sufrirán adicción las personas que tengan susceptibilidad genética”.

Según Szerman, “los recientes avances científicos en el área han desacreditado la noción de que las adicciones reflejan un problema de carácter en el control voluntario, demostrando que es un trastorno del cerebro”. Esto supone que los trastornos de la patología dual pueden comenzar en una edad temprana del desarrollo.

“Los trastornos duales se manifiestan debido a la interacción genética, el desarrollo neuronal y los factores medioambientales de cada paciente, y se encuentran representados por diferentes fenotipos y manifestaciones somáticas”, resume el experto.

Por su parte, la doctora Marta Torrens, miembro del comité ejecutivo de la SEPD, la WPA y la WADD, defiende la necesidad tener en cuenta las enfermedades somáticas recurrentes y de abordar las patologías desde una perspectiva de género. “Existen distintas adicciones y trastornos que por genética y por cuestiones ambientales son más prevalentes en función de género, la edad y el contexto social”, defiende.