El abuso del videojuego no tiene por qué desencadenar en una adicción, según ha aclarado la SEPD (Sociedad Española de Patología Dual). En una nota de prensa, la sociedad científica afirma que solo el 10% de las personas que abusan del videojuego desarrollará una adicción. La SEPD ha hecho esta valoración tras la decisión de la OMS de incluir la adicción a los videojuegos como trastorno mental en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE).

En este sentido, la SEPD aclara que solo una minoría de las personas que abusan del videojuego pasará de su uso excesivo a un comportamiento adictivo. Según explica Néstor Szerman, presidente fundador de la SEPD, el porcentaje de las personas que podrían desarrollar una adicción se corresponde con aquellas en las que existen factores de riesgo genético, neurobiológicos y medioambientales.

Estos factores de riesgo, detalla la SEPD, condicionan a una mayor vulnerabilidad para desarrollar estas conductas compulsivas, que aumentan si se sufre otro trastorno mental. Desde la sociedad científica consideran que las conductas desadaptativas y patológicas relacionadas con adicciones sin sustancias, llevan tiempo siendo objeto de debate entre los profesionales.

Considerar una nueva adicción el abuso del videojuego, indica la SEPD, “llama la atención sobre las nuevas modalidades de comportamientos compulsivos, pero aporta poco desde el punto de vista científico”. La sociedad científica afirma que en un futuro quizá sea posible hacer una clasificación sobre la vulnerabilidad y predisposición de las personas a desarrollar conductas compulsivas, basada en evidencias científicas.

¿Podrían relacionarse estas conductas con otros trastornos?

El debate de los profesionales, según la SEPD, gira en torno a si el abuso del videojuego puede ser manifestación de otros trastornos mentales. El jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón, Francisco Ferre, asegura que “las evidencias epidemiológicas obtenidas demuestran que la patología dual en estos casos es la norma y no la excepción”.

El presidente fundador de la SEPD concluye que “incluir nuevas categorías diagnósticas basadas en el objeto de la conducta compulsiva como el abuso del videojuego, recuerda al antiguo paradigma centrado en las sustancias. La investigación en las neurociencias y la psiquiatría de precisión indican que hay que atender y tratar características individuales de la persona y no solo a la sustancia o el comportamiento”.