El bruxismo no se asocia con la calidad subjetiva del sueño, que sí estaría relacionada con el estrés crónico subjetivo, con independencia de si existe bruxismo o no. Es lo que concluye un estudio de investigadores de la Universidad de Heidelberg y la Universidad de Würzburg (Alemania) que se ha publicado en Journal of Dentistry.

El trabajo tenía como objetivo identificar las posibles asociaciones entre la calidad del sueño y el estrés crónico y el bruxismo definitivo del sueño, como lo define la American Academy of Sleep Medicine. El bruxismo se determinó mediante la evaluación de síntomas clínicos, registro de datos electromiográficos y electrocardiográficos y una serie de cuestionarios.

Por su parte, el estrés y la calidad del sueño se determinaron mediante los cuestionarios TICS (Trier Inventory for the Assessment of Chronic Stress) y PSQI (Pittsburgh Sleep Quality Index) respectivamente. En el estudio participaron 67 personas, de las que 38 tenían bruxismo (17 moderado y 21 intenso).

Tras analizar los datos de todos ellos, los investigadores no encontraron ninguna asociación estadísticamente significativa entre el bruxismo y la calidad del sueño; sin embargo, se identificó una asociación significativa entre elementos específicos de estrés crónico y la mala calidad del sueño.

Basándose en esos resultados, los autores del estudio concluyen que existe una asociación entre la calidad subjetiva del sueño y el estrés crónico subjetivo, con independencia de si existe o no bruxismo. Los investigadores pertenecen a los departamentos de Prostodoncia de las universidades mencionadas.