Según recoge el artículo publicado en la Revista Internacional de Medicina y Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, para analizar los efectos agudos del ejercicio físico sobre el estado de ánimo y la variabilidad de la frecuencia cardiaca se estudió a 30 estudiantes, a los que se clasificó como activos o no activos.

En una única sesión, realizaron una prueba de esfuerzo submáximo y un test en reposo antes y después de la práctica. Asimismo, rellenaron un cuestionario POMS (Perfil de Estados de Ánimo). Los resultados mostraron una mejora en el estado de ánimo. El nivel de depresión disminuyó más tras en el ejercicio en los activos.

Esto lleva a los investigadores a afirmar que el ejercicio físico agudo mejora el estado de ánimo tanto de personas sedentarias como activas, aunque la mejora es más significativa en el último grupo. Por su parte, la variabilidad cardiaca también mejora con la actividad física aguda de acuerdo con este estudio, que debería completarse con otros, según los autores.