Los investigadores señalan que hasta el momento no se había realizado un estudio partiendo de entrevistas directas con miembros de familias con riesgo de sufrir depresión que evaluara dicho riesgo más allá de 2 generaciones. A su juicio, la importancia de esta investigación radica en que permitirá detectar a individuos con un alto riesgo de sufrir depresión de forma precoz.

Para llevar a cabo el estudio, se seleccionó una cohorte familiar formada por 251 nietos (3ª generación) con una media de edad de 18 años; a sus padres biológicos (2.ª generación) y a sus abuelos (1.ª generación). La investigación se desarrolló entre enero de 1982 y junio de 2015. Los investigadores analizaron, mediante encuestas, la ratio de trastornos psiquiátricos que se produjeron en las 3 generaciones.

En un primer análisis, realizado solo en las 2 generaciones, los hijos biológicos de los padres deprimidos tenían un riesgo de sufrir depresión 2 veces más alto que aquellos cuyos padres no padecían este trastorno psiquiátrico. Al analizar las 3 generaciones, los hijos que tenían antecedentes de depresión en padres y abuelos tenían un riesgo más alto de padecerla que aquellos que no tenían antecedentes familiares.