Para realizar la investigación se revisaron todos los ensayos controlados aleatorios que incluían pacientes con esquizofrenia y que comparaban el yoga con el tratamiento de atención estándar.

En total se analizaron 8 estudios en los que se evaluaron criterios como el estado mental, el funcionamiento social y la calidad de vida del paciente esquizofrénico.

Los resultados apuntan que el yoga podría reportar beneficios como terapia adicional para reducir los síntomas complejos de la esquizofrenia (como oír voces, ver cosas, desinterés en las personas y las actividades, debilidad, ausencia de emociones y retraimiento).

Asimismo, esta práctica permite mejorar la calidad de vida del paciente esquizofrénico. Sin embargo, la revisión concluye que estos resultados no son suficientes y sugiere realizar más ensayos en este sentido para obtener una mayor evidencia.