A pesar de su demostrada eficacia, los programas de prevención y rehabilitación cardiaca continúan teniendo tasas muy bajas de participación a nivel mundial. Según datos del departamento de Psicología de la Universidad Bar-Ilan y del departamento de Cardiología del Meir Medical Center, este desinterés hacia la rehabilitación cardiaca es especialmente prevalente entre las minorías éticas y “muy evidente” en la población árabe de Israel.

“La angustia psicológica se asocia con una baja participación en programas de rehabilitación cardiaca”, explica Noa Vilchinsky, autora principal del texto que publica el Journal of Cardiopulmonary Rehabilitation and Prevention. “Dado que las minorías están sujetas a niveles más altos de angustia, es plausible que esta pueda ser una barrera importante para la participación de los pacientes árabes”, conjetura la investigadora.

Para averiguarlo, Vilchinsky y su equipo llevaron a cabo un estudio prospectivo con 397 pacientes árabes y judíos residentes en Israel. Todos ellos fueron entrevistados durante la hospitalización por síndrome coronario agudo y a lo largo de su participación en el programa de rehabilitación cardiaca. Los investigadores evaluaron el inventario de síntomas de ansiedad y depresión de los sujetos y mantuvieron un seguimiento de 6 meses.  

Según los resultados, los pacientes árabes mostraban más síntomas de depresión que sus homólogos judíos, pero no así de ansiedad. En los análisis ajustados por edad, sexo, origen étnico y características sociodemográficas y clínicas, los síntomas de ansiedad se relacionaron con una menor participación en los programas de rehabilitación cardiaca tanto para judíos como para árabes, aunque esta relación resultó menos evidente al evaluar los síntomas de depresión.

Los pacientes árabes informaron más frecuentemente de síntomas de depresión tras haber padecido síndrome coronario agudo en comparación con sus contrapartes judíos, sin embrago “esto no explica la profunda diferencia étnica en la utilización de los programas de rehabilitación cardiaca”, concluye Vilchinsky. “Los síntomas de angustia pueden suponer una barrera para la participación en rehabilitación cardiaca independientemente del origen étnico”.