Oír voces es un síntoma propio del paciente psiquiátrico, especialmente en el esquizofrénico, pero también puede ocurrir en pacientes sanos, sin ningún trastorno mental diagnosticado, aseguran los investigadores. Precisamente, esta situación fue la que llevo a los científicos de la Universidad de Yale a interesarse por los factores que hacen oír voces a pacientes sanos.

El objetivo era conocer cuando oír voces era preocupante y cuando no. Tal y como explica el estudio, recogido por MedicalXpress, las alucinaciones pueden aparecer como causa de un desequilibrio entre las expectativas de un paciente sano sobre el medio ambiente y la información que recibe a partir de sus sentidos.

El equipo de investigadores, dirigido por Philip Corlett, profesor asistente de Psiquiatría en Yale, empleó una técnica desarrollada en la década de 1890 para inducir alucinaciones auditivas. Durante la investigación 4 grupos de personas -oyentes (tanto psicóticos como no psicóticos) y no oyentes (psicóticos y no psicóticos)- fueron expuestos repetidamente a una luz y a un tono al mismo tiempo, mientras se registraba su actividad cerebral.

Los participantes debían comunicar cuándo oían el tono, a pesar de que en ocasiones era difícil de escuchar. Los resultados mostraron que muchos de ellos dijeron haber oído el tono cuando en realidad solo se había puesto la luz. Este efecto fue mucho más pronunciado en los 2 grupos de oyentes.

Los investigadores comprobaron que las personas con un trastorno psiquiátrico presentaban más dificultad a la hora de reconocer que no habían oído el tono y mostraban una actividad cerebral alterada en las zonas que a menudo están relacionadas con la psicosis. Según señalan, estos marcadores de comportamiento y neuroimagen pueden ser una indicación temprana de la patología.