Según recoge Renal & Urology News, los investigadores evaluaron el sueño de 69 pacientes de habla inglesa a través de cuestionarios autoinformados. Estos incluían preguntas sobre la calidad del sueño (de acuerdo con el índice Pittsburgh), depresión (inventario de Beck), somnolencia diurna (escala de Epworth) y valores estándar de laboratorio, así como un cuestionario de sueño específico para la diálisis.

El 58% de los pacientes informaron de dificultad de sueño clínicamente significativa, con somnolencia diurna elevada, pero subumbral. Los síntomas depresivos medios fueron también elevados, pero por subdiagnóstico; se correlacionó positivamente con el aumento de la edad.

Respecto a los pacientes con síntomas depresivos mínimos, aquellos con puntuaciones por encima del umbral de diagnóstico para la depresión tuvieron significativamente más alteración de la calidad del sueño, más somnolencia diurna y más problemas para dormir debido al síndrome de piernas inquietas.

A partir de estos resultados, los investigadores concluyen que la mala calidad de sueño es prevalente en los pacientes en hemodiálisis de mantenimiento y se asocia a un aumento de la somnolencia diurna. Esto último, a su vez, está directamente relacionado con la depresión.