Mejorar los servicios comunitarios de salud mental es el objetivo que se ha marcado China, según avanza la agencia Xinhua. Estos servicios se pusieron en marcha porque el país oriental solo cuenta con 31.000 psiquiatras con licencia y 2.900 instituciones mentales para los cerca de 5,8 millones de personas que, de acuerdo a las cifras oficiales, padecen enfermedades mentales severas.

Wang Bin, funcionario de la Comisión Nacional de Salud y Planificación Familiar, ha subrayado que esta mejora de los servicios comunitarios de salud mental obedece a la necesidad de garantizar una atención de mayor calidad para estos enfermos. Este desequilibrio, explica Xinhua, hizo que el gobierno creara políticas para ayudar a que los enfermos sean atendidos en casa y en las comunidades.

El Gobierno de China envió una circular en 2017 ordenando que para el 2025 se proporcionen servicios comunitarios de salud mental en la mayoría de las ciudades y distritos. Según estima, para entonces el 60% de los pacientes podrán permanecer en casa en lugar de en instituciones mentales y ser atendidos por trabajadores de salud comunitarios.

La viceministra de Asuntos Civiles de China, Gao Xiaobing, “China tiene un enorme número de enfermos mentales, muchos de los cuales pierden sus habilidades y sufren pobreza”. Xiaobing considera importante “ayudarlos a recuperar la habilidad para vivir de forma independiente y a adquirir habilidades sociales a través de servicios comunitarios”.