El uso prolongado de aplicaciones móviles está empezando a ocasionar grandes dificultades en las relaciones personales, tal y como informan desde IMQ. La adicción a internet hace que los jóvenes vean interferidas sus actividades cotidianas. Cada vez son más los casos en los que un adolescente se excede en el tiempo de conexión a la red de redes gracias a su smartphone.

La inmediatez, el hecho de poder conectarse a internet en cualquier momento para comprobar las notificaciones de las redes sociales o el miedo a estar desconectado hacen de la adicción a internet un nuevo riesgo en la sociedad.

Javier Goti, psiquiatra especialista en salud mental infanto-juvenil de AMSA, considera necesaria la concienciación a la población, especialmente a las madres y padres, sobre este trastorno que ya es toda una realidad. El origen de este problema, insistió, no reside solo en la necesidad de conexión, sino que puede implicar déficit de atención, trastornos depresivos o ansiosos o alteraciones emocionales.

Goti opina que la adicción a internet tiene un patrón de comportamiento más que evidente que hace que se detección sea posible. Según explicó, el primer síntoma es la pérdida de control sobre el uso de internet, seguido del aislamiento y el descuido en las relaciones sociales, las actividades escolares, recreativas o, incluso, la propia salud e higiene personal.

“Diversas señales pueden alertar a los padres, como por ejemplo, que sus hijos prioricen las actividades online, que dediquen un tiempo excesivo (más de 2 horas al día sería una situación de posible riesgo) o que mantengan contactos indiscriminados en redes (por ejemplo tener más de 500 amigos online en las redes sociales). Respecto a los videojuegos online, los adolescentes que juegan más de 2,6 horas al día son propensos a padecer un trastorno por juego en internet”, afirma el Dr. Goti.

El doctor quiso dejar claro que el uso controlado de las tecnologías no es malo siempre y cuando esté controlado y no sustituya a la realidad. La adicción a internet consigue que algunos adolescentes crean un ideal de sí mismos que les da bienestar a la vez que los distancia del mundo real.