Así lo ha demostrado un estudio del University College London tras analizar los casos de 3.722 parejas y comprobar que la mayoría de los voluntarios que conseguían abandonar el vicio se había propuesto dejar la adicción a la vez que su pareja. Mientras, la tasa de éxito de quienes lo habían intentado solos era del 8%.

“La gran diferencia que se observa en este estudio, en cuanto al éxito de la cesación tabáquica en pareja, se debe, principalmente, a la gran influencia que las parejas son capaces de ejercer en el otro” resume en una nota de prensa el psiquiatra del Hospital Reina Sofía de Córdoba, Fernando Sarramea.

“La simple promesa de abandono del tabaco de manera conjunta entre los miembros de una pareja, suele servir como fuente de motivación y apoyo mutuo”, explica el experto. Además, el estudio publicado en JAMA Internal Medicine evidencia los hábitos saludables de un miembro de la pareja son muy relevantes.

En este sentido, “los fumadores con una pareja exfumadora capaz de realizar cambios en su vida o una no fumadora y físicamente activa, tenían más posibilidades de abandonar el tabaco y adquirir costumbres sanas como la práctica del ejercicio físico”, recoge la nota.

Quienes acuden acompañados a la terapia pueden, por ejemplo, “escribir juntos los momentos en los que se fuma, plantear actividades alternativas que llevar a cabo antes de encender un cigarro como ejercicio de concienciación o buscar alicientes en el abandono del consumo” proponen.

Algunos de los motivos que convencen a los fumadores son la adecuación del pulso cardiaco y presión arterial (20 minutos desde el último cigarro) la recuperación del sentido del gusto (a los 2 días), la mejora de la función pulmonar (2-3 semanas) y, especialmente, el ahorro de tiempo (60 horas/mes) y de unos 68 euros de media (15 días).

No obstante, “aunque la motivación entre las parejas juega un papel muy importante, la ayuda de los profesionales sanitarios resulta de gran utilidad”, recuerda el texto, ya que, “el clínico tiene la capacidad de analizar el nivel de adicción de cada fumador y sus circunstancias y proponer la estrategia más adecuada para cada caso”, justifica.