1. Síndrome metabólico.
  2. Consumo de tabaco.

La investigación ha estado dirigida por investigadores del área de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo y del Hospital Valle del Nalón en Asturias. Los autores afirman en este estudio que existe mucha variabilidad en las concentraciones plasmáticas de clozapina. Su trabajo está dirigido a conocer las características de pacientes tratados con clozapina y la posible asociación entre estas y las concentraciones plasmáticas.

Un total de 39 pacientes diagnosticados de psicosis esquizofrénica o trastorno esquizoafectivo fueron seleccionados para el estudio. Los investigadores valoraron la situación física, y psicopatológica, así como la funcionalidad de los participantes, y estudiaron las correlaciones entre las variables clínicas y las concentraciones plasmáticas.

Los resultados mostraron que a igualdad de dosis/kg de peso las concentraciones plasmáticas fueron más altas en no fumadores, y presentaron correlación positiva con el IMC (índice de masa corporal) y correlación negativa con la presión arterial sistólica, conductas disruptivas y cantidad de cigarrillos consumidos.

La conclusión de los autores es que es necesario monitorizar las concentraciones plasmáticas de clozapina para evitar esta variabilidad en las dosis y evitar situaciones clínicas no deseadas. Asimismo, recomiendan controlar los efectos del consumo de tabaco para la optimización de la biodisponibilidad del fármaco.