La investigación, publicada en JAMA, se realizó analizando cerca de 200 estudios en los que participaron 129.000 estudiantes de Medicina. Los investigadores identificaron que, pese a estos resultados, solo una minoría de los estudiantes que obtienen resultados positivos en la evaluación de la depresión busca ayuda profesional.

Tal y como refleja MedScape, este estudio demuestra que la depresión y las ideas suicidas son muy frecuentes en estudiantes de Medicina, en comparación con personas de más o menos la misma edad en la población general que no son estudiantes.

“Lo que tenemos en las manos es una especie de epidemia oculta que se está manifestando y necesitamos descifrar cómo vamos a atacarla”, ha destacado a MedScape el doctor Douglas, del Brigham and Women's Hospital y la Harvard Medical School, en Boston (Estados Unidos).

Sobre la base de datos de 167 estudios transversales y 16 longitudinales de 47 países, la prevalencia combinada global estimada de depresión o síntomas depresivos fue de 27,2%. La prevalencia de síntomas depresivos se mantuvo relativamente constante durante el periodo de estudio (1982 a 2015).

Los 9 estudios longitudinales que evaluaron los síntomas depresivos antes y durante la carrera de Medicina, revelaron un incremento absoluto mediano de 13,5% en los síntomas. Las estimaciones de la prevalencia no fueron muy diferentes entre los estudios de sólo estudiantes preclínicos y los estudios de sólo estudiantes clínicos (23,7% frente a 22,4%).

Entre los estudiantes de Medicina que obtuvieron resultados positivos en la evaluación para la detección de la depresión, únicamente 15,7% buscó tratamiento psiquiátrico. Con estos resultados, el doctor Douglas concluye que el sistema global para la capacitación de estudiantes de Medicina “debe cambiar”. Este experto aboga por disminuir las horas de trabajo y presión ejercida a los estudiantes.