El trabajo ha sido impulsado por la Confederación Salud Mental España, la Asociación Madrileña de Amigos y Familiares de Personas con Esquizofrenia (Amafe), la Sociedad Española de Psiquiatría (SEP), la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica (SEPB) y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (Cibersam), en colaboración con Otsuka-Lundbeck.

Ana Cabrera, directora de Amafe, ha destacado durante la presentación que 200 entidades en todo el territorio han mostrado su apoyo a este proyecto, entre ellos la Federación Salud Mental Cataluña, el Hospital Sant Pau, el Hospital Clínic o la Asociación Catalana de Familiares y Enfermos de Esquizofrenia (Acfames), entre otros. Ello, según indica Cabrera, se traduce en más de 5.205 participantes, la mayor muestra de un estudio de estas características en Europa.

Mejorar la conexión con los seres queridos

"Desde las asociaciones estamos trabajando duro para eliminar los estigmas relacionados con las enfermedades mentales y estamos muy contentos de observar resultados de mejora. Sin embargo, aún nos queda mucho por hacer y estudios de estas características son un paso importante", ha destacado Cabrera.

Eduard Vieta, jefe de Psiquiatría y Psicología del Hospital Clínic, ha informado sobre las principales conclusiones del estudio, que revela que un 90% de los encuestados considera primordial sentirse conectado a su entorno más próximo (familia, pareja o amigos), por encima de otras circunstancias como "potenciar la autonomía", "dedicar tiempo a actividades de ocio" o "trabajar y estudiar".

Vieta ha subrayado que el 40% de los encuestados expresó que el tratamiento médico, psicoterapéutico o los programas de rehabilitación no llegaron en el momento adecuado, lo que, según explica, “hace necesario potenciar el acceso a los servicios y plantear estrategias para sensibilizar y formar en Atención Primaria, servicios sociales y educativos que permitan identificar a personas con riesgo”.