Bajo esta premisa, los autores del estudio han evaluado la relación entre los niveles de cortisol en el pelo y los síntomas depresivos de trabajadores belgas. Para ello, tomaron muestras de los empleados de 2 empresas y analizaron el contenido de cortisol a través de una cromatografía de líquidos con la espectrometría de masas. Además, los trabajadores completaron un cuestionario con información sociodemográfica y comportamientos de salud para evaluar los niveles de estrés.

Del estudio se excluyeron aquellos trabajadores que padeciesen una enfermedad psiquiátrica o neuroendocrina y los que recibían un tratamiento con glucocorticoides. Los resultados mostraron que, tras analizar a 102 trabajadores, los niveles medios de cortisol en el pelo eran de 5,73 pg/mg de pelo. Los investigadores no encontraron asociaciones significativas entre el cortisol y las medidas estandarizadas relacionadas con varios factores de riesgo psicosocial.

Por otro lado, los responsables del estudio detectaron que los niveles de cortisol en el pelo fueron mayores entre los trabajadores que presentaban síntomas depresivos en comparación con aquellos que no tenían estos síntomas. Por lo tanto, la aplicabilidad de los niveles de cortisol en el pelo para detectar el estrés laboral es limitada, según los investigadores. No obstante, consideran que este método puede ser adecuado para la detección de los primeros síntomas de la depresión.