El centro de investigación asegura que estos test farmacogenéticos cada vez se usan más en medicina. Estos dispositivos son capaces de analizar las variaciones genéticas para tratar de predecir la eficacia y los efectos adversos de medicaciones en una determinada persona. Esta herramienta ya ha sido probada para el tratamiento de pacientes diagnosticados con depresión.

El estudio se llevó a cabo por 18 centros de España entre 316 pacientes diagnosticados de depresión. Se comprobó la eficacia en la elección de tratamiento antidepresivo al disponer de la información genética respecto a no disponer de esta información. Según señala el CIBERSAM, las diferencias más significativas a favor del test se observan en aquellos pacientes en los que habían fracasado de uno a 3 tratamientos previos a su utilización.

Relación entre el consumo de cannabis y la psicosis

Aunue la farmacogenética ha ocupado buena parte del II Encuentro entre Investigadores en Salud Mental, Pacientes y Familiares organizado por el CIBERSAM, durante esta jornada también se ha abordado la relación entre el consumo de cannabis y la psicosis. El consumo de esta sustancia antes de los 18 años predispone al desarrollo de esta patología psiquiátrica, han señalado desde el CIBERSAM.

Según informa el centro, sus investigadores han obtenido resultados de relevancia internacional en relación a la interferencia del cannabis con la memoria, la psicosis de inicio temprano, la persistencia de las alteraciones a corto plazo al abandonar el cannabis y la mejora a largo plazo al dejar esta sustancia.

La doctora Ana González-Pinto, investigadora del CIBERSAM, ha alertado de que el cannabis interfiere con el desarrollo normal del sistema nervioso central por su unión a unos receptores internos denominados cannabinoides. “Su uso se ha mantenido hasta nuestros días. Las llamadas drogas blandas tienen importantes efectos adversos que la sociedad debería conocer”, ha concluido.