Esta tecnología permite introducir en el entorno virtual los elementos y acontecimientos considerados útiles en función del objetivo que se busque. En el campo de la Medicina, la realidad virtual se emplea en trastornos de la ansiedad, disminución del dolor en enfermos de cáncer, ansiedad generalizada y tratamiento de miedos y fobias, fundamentalmente.

Entre un 14 y un 31% de la población padece un trastorno de ansiedad. Se trata de uno de los trastornos mentales más comunes y ocasiona un deterioro significativo en las esferas social, laboral y familiar. Las técnicas de exposición se han convertido en una de las prácticas más comunes a la hora de tratar la ansiedad.

Se trata de enfrentar al paciente con la situación temida de forma repetida, progresiva, sistemática y con la supervisión de un psicoterapeuta. Hasta el momento, esta técnica se había llevado a cabo in vivo, es decir, confrontando al paciente a situaciones reales. Esta técnica, incorporada en los protocolos de tratamiento, se combina con otras estrategias como la psicoeducación, la relajación o la reestructuración cognitiva.

La realidad virtual, asegura el Centro de Salud Mental José Germain, puede ser una alternativa idónea para desarrollar las sesiones de exposición con los pacientes.