Existen distintos protocolos sobre cómo emplear el mindfulness para tratar la ansiedad. La revisión ha evaluado 3 tipos de terapias:

  1. Reducción del estrés basada en atención plena (Mindfulness-based Stress Reduction Program, MBSR).
  2. Terapia cognitiva basada en la atención plena (Mindfulness-Based Cognitive Therapy, MBCT).
  3. Terapia conductual basada en la aceptación (Acceptance Based Behavioral Therapy, ABBT).

La primera terapia mindfulness para tratar la ansiedad, denominada MBSR, consiste en un programa clínico grupal, de 8 semanas de duración. Se basa en el entrenamiento en la meditación mindfulness y una forma de yoga conocida como mindful Hatha yoga. Esta modalidad, señala la revisión, se utiliza para disminuir la morbilidad psicológica asociada a enfermedades crónicas y para el tratamiento de trastornos emocionales y conductuales.

En cuanto la terapia cognitiva basada en la atención plena o MBCT es una modalidad que integra aspectos de la terapia cognitivo-conductual y suele emplearse en el tratamiento de la depresión. Originariamente se desarrolló como método para prevenir la recurrencia de la depresión mayor, pero cada vez hay más estudios que avalan su eficacia para tratar la ansiedad.

La última de las terapias mindfulness para tratar la ansiedad es la conductual basada en la aceptación (ABBT). Esta terapia es individual e integra aspectos de aceptación y de mindfulness con otros procedimientos cognitivo-conductuales más tradicionales. Se dirige, principalmente, al tratamiento de la ansiedad generalizada, apuntan los autores.

Los resultados mostraron que los tratamientos basados en mindfulness no son superiores, en cuanto a efectividad, con respecto a otros tratamientos para la ansiedad (terapia cognitivo conductual, relajación aplicada y ejercicio aeróbico). Por lo tanto, concluye la revisión, la elección de los tratamientos mindfulness podría depender de factores como su efectividad en términos de coste y de tiempo.