En torno al 10 y el 15% de la población reclusa en España padece un trastorno psicótico. El 14% de los pacientes con enfermedades psiquiátricas que ingresan en los centros penitenciarios sufren esquizofrenia, mientras que los ingresos por toxicomanías alcanzan el 30% de los pacientes.

No obstante, los especialistas apuntan que una vez se realiza el abordaje terapéutico integral, la mayor parte de estos enfermos tiende hacia la estabilización psicopatológica y sus capacidades funcionales mejoran. En el entorno penitenciario, la prevalencia del trastorno psicótico es del 10,7%, según revela el estudio Preca.

Durante el Simposio, los especialistas han destacado el tratamiento diferente que se da a los trastornos psiquiátricos de la población reclusa en función de donde esta resida. Y es que, tal y como han recordado, existen 2 modelos: el modelo de Cataluña, basado en la red sanitaria; y el del resto de comunidades autónomas, donde la sanidad penitenciaria forma parte de Justicia e Interior.

A juicio de los expertos, esta situación implica que los pacientes pueden no estar tratados por psiquiatras especializados. Asimismo, han solicitado que las prisiones españolas cuenten con más medios para atender los trastornos psiquiátricos de la población reclusa y se creen unidades de media y baja seguridad. En definitiva, los especialistas abogan por un abordaje multidisciplinar, en el que médicos de Atención Primaria, enfermeros y psiquiatras estén implicados.