Trabajar es la mejor manera de salir de las estructuras psiquiátricas, según señaló el director del departamento de Salud Mental de Trieste (Italia), Roberto Mezzina, en la jornada Empleo, Trastorno Mental y Discapacidad: las experiencias en el sur de Europa, organizadas por el Cabildo Insular de Tenerife.

Tal y como ha informado la agencia EFE, Mezzina forma parte de la llamada Psiquiatría democrática italiana, cuyo máximo exponente es Franco Basaglia. En su región, explicó constituyó la primera cooperativa social, donde se ofrece un entorno a personas con algún trastorno mental grave.

En 1980 cerraron todos los hospitales psiquiátricos de Trieste, donde solo existen 6 camas de urgencias en el centro hospitalario general, según contó el psiquiatra, que considera que trabajar puede convertirse en un factor de estrés, pero sirve para combatir la soledad y el aislamiento social, de ahí que contribuya a salir de las estructuras psiquiátricas.

En ese sentido, Mezzina explicó que la evidencia demuestra que los trastornos mentales pueden fomentar problemas y pobreza; en contextos sociales desfavorecidos, es habitual que se acumulen los factores negativos, por lo que es necesario desarrollar una respuesta integral que ayude a “romper ese círculo vicioso”, en opinión del especialista.

Un ejemplo de ello es el caso italiano, donde las citadas cooperativas sociales ofrecen la posibilidad de trabajar a personas en situación desfavorable. Estas han sabido, según el experto, resistir mejor a la crisis que las empresas privadas, quizás, dijo, por su flexibilidad o por el hecho de que se centren en negocios pequeños.

En Italia, 700.000 personas están inscritas en listas de discapacidad conforme a la ley. Cada año, se realizan entre 15.000 y 20.000 contrataciones. Las cooperativas sociales -que empezaron a desarrollarse en la década de los 90 del pasado siglo- generan alrededor de 2 millones de euros cada año.