Tal y como señalan los autores del estudio, los resultados muestran una importante incidencia de respuestas de estrés y de trastornos neuróticos y secundarios a situaciones estresantes, sobre todo los trastornos adaptativos y los trastornos fóbicos. Los profesionales de la aeronáutica están sometidos a una serie de condiciones como la hipoxia, aceleraciones, cambios en los biorritmos por atravesar varios husos horarios, que además de incidir en la seguridad aérea, van a influir en su salud física y mental.

La investigación revela que la respuesta de estrés fue elevada y se registró en un 23,5% del total de historias cínicas. Los síntomas más frecuentes fueron cambios de humor o irritabilidad, cambios en la cantidad o calidad del sueño y dificultades en capacidades cognitivas. En cuanto a la incidencia de los trastornos psiquiátricos los resultados muestran que los neuróticos fueron los más frecuentes (868 casos).

Proponen implantar medidas preventivas para mejorar el pronóstico

Las respuestas a estrés grave y trastornos adaptativos representaron 536 casos, seguidos de los trastornos por ansiedad fóbica (199 casos), constituidos fundamentalmente por los casos de fobia al vuelo, y los miedos y ansiedad fóbica a volar, siendo menos frecuentes otro tipo de fobias como la agorafobia y la fobia social. El resto (133 casos) fueron otros trastornos neuróticos, somáticos, disociativos y el trastorno obsesivo-compulsivo.

Durante la investigación los autores identificaron 200 accidentes aéreos en la documentación revisada, de los cuales 57 (28,5%) estaban asociados a trastornos por estrés postraumático, estrés agudo, cuadros de fobia específica al vuelo, o trastornos adaptativos.

Estos resultados, apuntan los investigadores, ponen de manifiesto la frecuencia creciente que tienen las enfermedades mentales en el mundo y las repercusiones en diferentes ámbitos en la vida de ahí que sea necesaria una atención especial en el medio aeronáutico. En este sentido, el estudio recomienda implantar intervenciones preventivas que disminuyan la incidencia de estos trastornos y permitan mejorar el pronóstico y evitar riesgos.