Según los autores, los beneficios potenciales de realizar deporte son ampliamente conocidos. Sin embargo, la participación deportiva se asocia también con riesgos, entre los que se encuentra el consumo de alcohol y drogas.

Con el fin de estudiar esa relación, se realizaron entrevistas en un campus universitario y en un centro de tratamiento. Se agrupó a los participantes en función de sus antecedentes deportivos (limitados, recreativos, de competición y de competición retirados).

Se analizó la historia familiar, la aceptación percibida del alcohol, el ambiente escolar y familiar, la cultura y expectativas deportivas y el cese de la implicación deportiva. Asimismo, se tuvieron en cuenta características psicológicas, estrategias de adaptación y disponibilidad de sustancias.

De acuerdo con los investigadores, la prevalencia del abuso de sustancias en contextos deportivos podría estar infrarrepresentada en la literatura científica existente; en todo caso, supone un riesgo mayor para personas vulnerables por otras razones, como ciertas características psicológicas.