El objetivo de la investigación ha sido conocer cuál es el impacto del teletrabajo en la salud de los trabajadores y para ello, se analizaron los datos de 15 países. La OIT descubrió que los trabajadores eran más productivos cuando realizaban sus tareas fuera de una oficina, pero los investigadores también advirtieron riesgos para el trabajador.

El estudio puso de manifiesto que los empleados que trabajaban en su casa tenían jornadas laborales más largas, un trabajo más intenso e interrumpían labor para realizar tareas domésticas. La investigación distinguió entre los empleados que trabajaban regularmente en casa, los que se movían constantemente para trabajar en diferentes lugares y los que dividían su tiempo entre una oficina y otro sitio.

Los grupos de trabajadores que siempre trabajaban en la oficina reportaron unos niveles de estrés e insomnio menores que los trabajadores que trabajan en casa. El 42% de estos últimos presentaba unos niveles altos de estrés, frente al 29% de los trabajadores que realizaban sus tareas en una oficina.

Según los autores del estudio, estos resultados ponen de manifiesto la necesidad que tienen los trabajadores de estar en contacto con compañeros de trabajo, aunque, reconocen, “hay momentos en los que el aislamiento físico ofrece el mejor escenario para completar con éxito una tarea”.