Se trata de atender de forma temprana, intensiva y multidisciplinar a estas personas durante 2 años, en los que se busca conseguir la mayor remisión sintomática posible, ayudar al paciente y su familia a conocer y manejar la enfermedad y las recaídas, a mejorar su calidad de vida y favorecer que siga con sus metas y proyectos personales.

Los trastornos psicóticos afectan al 2% de la población, según ha destacado el gerente de Salud Mental de la comunidad foral, Alfredo Martínez Larrea. Constituye un grupo heterogéneo de trastornos mentales, con síntomas como delirios, las alucinaciones, desorganización del pensamiento y conductas extrañas.

“Estos síntomas pueden provocar una ruptura del proyecto vital y una situación de dependencia, de discapacidad, que se vaya agravando con el paso del tiempo”, ha destacado Martínez, quien sin embargo ha advertido que hay casos en los que el episodio tiene una evolución favorable y nunca se repite.

Una intervención precoz y con las herramientas adecuadas, señala este especialista, pueden modificar significativamente la evolución de la enfermedad y de la vida de estas personas, ofreciendo una esperanza de vida de calidad, libre de discapacidad e integrada y plenamente productiva en la sociedad.

El programa ofrece diversas intervenciones: psicológicas, farmacológicas, familiares, laborales o sociales. Todas estas actuaciones se desarrollan de forma integrada y acorde a las necesidades de cada uno de los pacientes. La accesibilidad a este programa es una de las novedades del programa a cuyo término el paciente tendrá continuidad en la Red de Salud Mental.