La investigación, publicada en MedlinePlus, se realizó en 2013 y detectó que cerca de un 17% de los adultos habían recibido una o más recetas de antidepresivos, sedantes, somníferos y antipsicóticos. El coautor del estudio, Thomas Moore, ha mostrado su preocupación por que muchos de estos fármacos psiquiátricos tengan efectos de abstinencia. El investigador considera que el mayor uso de estos fármacos puede deberse a la dependencia que generan.

En su opinión es necesario ahondar en la investigación. Asimismo, denuncia que la atención a la salud mental no está siendo la adecuada dado que la mayoría de las recetas de fármacos psiquiátricos son dispensadas por los médicos de Atención Primaria. Shawna Newman, psiquiatra en el Hospital Lenox Hill, ha destacado que el abuso de psicotrópicos se ha convertido en un problema preocupante en Estados Unidos.

Para alcanzar estos resultados, Moore y un colaborador de Risk Sciences International en Ottawa (Canadá), utilizaron las encuestas de panel de gastos médicos de Estados Unidos de 2013 y calcularon los porcentajes de adultos que tomaban antidepresivos, ansiolíticos, sedantes, somníferos y antipsicóticos con receta.

Entre el grupo de personas que reconocía haber tomado algún fármaco psiquiátrico, un 12% afirmó que había tomado un antidepresivo, y un 8% reportó que había recibido una receta de ansiolíticos, sedantes o somníferos. Casi el 2% había tomado antipsicóticos. En función de la raza, el estudio apunta que los blancos tenían aproximadamente el doble de probabilidades de tomar estos medicamentos que los adultos negros e hispanos.