18F-FDS (2-18F-Fluorodeoxysorbitol) podría ser un marcador radiactivo eficaz para conocer la infección bacteriana pulmonar y distinguir, concretamente, la inflamación de la infección. El estudio, dirigido por investigadores del Departamento de Radiología de la University of Louisville School of Medicine de Kentucky, ha sido publicado en The Journal of Nuclear Medicine.

“Actualmente, las infecciones bacterianas solo pueden diagnosticarse después de que se han convertido en sistémicas o que han causado un daño significativo en el tejido anatómico, una fase en la que son difíciles de tratar debido a la alta carga bacteriana”, explica Chin K. Ng, autor del estudio, en un comunicado de la Society of Nuclear Medicine and Molecular Imaging de los Estados Unidos.

Los investigadores informan que, aproximadamente, 2 millones de pacientes desarrollan una infección adquirida en el hospital cada año. Ello provoca que las infecciones bacterianas influyan a la morbilidad y mortalidad de los pacientes a pesar de la existencia de antibióticos. Los científicos inocularon la bacteria Klebsiella pneumoniae en ratones para provocar una infección pulmonar. Tras la infección, los modelos murinos se dividieron en 2 grupos distintos.

El primer grupo se sometió a tomografia por emisión de positrones (PET) y tomografía computada (CT) PET/TC mediante el uso de 18F-FDS o 18F-FDG los días 0, 1, 2 y 3 para analizar la progresión de la enfermedad tras la infección. El otro grupo también tuvo exploraciones con PET/CT e imágenes bioluminiscentes mediante la administración de 18F-FDS y 18F-FDG desde el primer día hasta el cuarto. El PET, 18F-FDS y 18F-FDG fueron eficaces para detectar la infección si bien solo 18F-FDS era eficaz para detectar la inflamación.

18F-FDS, en combinación con PET/TC, “ha demostrado que es una técnica de imagen única para diferenciar una infección de una inflamación. Esta misma técnica podría utilizarse en pacientes para identificar los lugares en los que se ha producido una infección y determinar el tipo de infección bacteriana, con el objetivo de que los pacientes eviten tomar antibióticos, pues se sabe que no tienen efectos contra algunas bacterias específicas “, concluye Chin K. Ng.