Para realizar la investigación, publicada en la Revista Española de Patología, se revisaron un total de 129 artículos, de los cuales 5 son metaanálisis y el resto son revisiones y series de casos de centros aislados de distintos países. De acuerdo con los especialistas, la mayoría de los estudios son observacionales y presentan numerosas limitaciones. “Incluso tras la homogeneización de los factores evaluados en cada uno de ellos, los resultados son contradictorios”, señalan.

En ese sentido, llaman la atención sobre las discrepancias existentes tanto en la adecuación, la precisión y el rendimiento diagnóstico como en las conclusiones de los análisis de coste-efectividad; discrepancias que, según los investigadores, están provocadas por la ausencia de un procedimiento estándar para la realización de PAAF y ROSE (“método variable” o rapid on-site evaluation), a lo que se suma que ROSE es una técnica contexto-dependiente.

Pese a ello, el estudio señala que la bibliografía evidencia que la rentabilidad de la PAAF con ROSE únicamente está garantizada si se interrumpe el procedimiento en cuanto se tiene material suficiente para realizar todos los estudios necesarios. En ese caso, además, la técnica reduce complicaciones para el paciente.

“Consideramos importante la valoración individual del procedimiento en cada institución, la selección adecuada de pacientes y el correcto manejo de los factores que influyen en la efectividad de la técnica, como el tiempo que el patólogo permanece en sala, el número de muestras que se obtienen por pase, el procesamiento de dichas muestras o el momento en que se finaliza el procedimiento”, concluye la revisión.