Tal como recoge el estudio, que publica el New England Journal of Medicine, en algunos de estos niños de entre 8 y 11 años se llegaron a encontrar tumores asintomáticos. Aunque solo el 0,43% de los mismos exigió un seguimiento clínico, los autores consideran que el 0,18% que sí constituyó sospecha de tumor primario, es un porcentaje suficiente como para adoptar protocolos estandarizados.

“Los hallazgos incidentales en escáneres cerebrales de niños asintomáticos deben ser cuidadosamente evaluados y acompañados de informes, de un posterior seguimiento y del conveniente aviso a los padres”, insiste Jansen, cuya corte presentó una prevalencia de tumores cerebrales asintomáticos superior a las estimaciones de los registros oficiales.

Aunque no existen aún estadísticas fiables para estimar la frecuencia de estos tumores cerebrales pediátricos, en este caso, los hallazgos incidentales permitieron tratar a 2 de los participantes. Un diagnóstico histopatológico confirmó el diagnóstico de ambos niños que, finalmente, tuvieron que someterse a una neurocirugía.