El primer test de sangre capaz de evaluar conmociones o lesiones traumáticas cerebrales leves en adultos se va a comercializar en Estados Unidos después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) haya emitido su autorización en menos de 6 meses desde la presentación de la solicitud. La prueba permite reducir las pruebas radiológicas y, por tanto, la radiación.

Según recoge Radiology Business, el protocolo que se utiliza en la actualidad para diagnosticar la conmoción cerebral incluye la escala de coma de Glasgow y la tomografías computarizadas, para detectar posibles lesiones. La mayoría de los pacientes evaluados con esta prueba de imagen, sin embargo, no muestran evidencias de lesiones intracraneales.

El test de sangre autorizado permitirá al profesional sanitario determinar la necesidad o no de una tomografía computarizada en pacientes con sospecha de lesión traumática cerebral leve, evitando pruebas de imagen innecesarias y la consecuente exposición a radiación que implican dichas pruebas.

Este test de sangre mide los niveles de las proteínas UCH-L1 y GFAP liberados por el cerebro en las 12 horas siguientes a una conmoción cerebral; los resultados están disponibles en 3-4 horas. Antes de autorizar la comercialización, la FDA evaluó los datos de un estudio clínico que incluyó 2.000 muestras de sangre y reveló alta capacidad de predicción.

De acuerdo con Scott Gottlieb, comisionado de la FDA, este test de sangre sienta las bases para establecer un nuevo protocolo de atención más modernizado para los casos con sospecha de lesión traumática cerebral leve en adultos tras una conmoción cerebral. Con él, ha dicho, se quiere intentar garantizar que cada paciente recibe el examen de imagen correcto y con la dosis adecuada.