Según informa la agencia SINC, una de las formas menos comunes de esta enfermedad neurológica crónica es la epilepsia por pérdida de fijación; los afectados presentan alteraciones en la curva del encefalograma (EEG) no solo cuando sufren una crisis, sino también cuando pierden el punto de fijación, por ejemplo, al cerrar los ojos.

El estudio tenía como objetivo identificar y localizar las redes cerebrales implicadas en las alteraciones de los patrones de EEG presentes en estos pacientes. Con este fin, se comparó el registro simultáneo de EEG y resonancia magnética funcional (RMf) de 2 pacientes afectados por esta variante de la enfermedad.

Los pacientes presentaron patrones diferentes, a pesar de padecer la misma patología. El primero presentaba anormalidades en el EEG solo en la banda beta baja; estas anomalías se relacionan con la red frontotemporal que contiene áreas de la atención.

El paciente 2, por su parte, presentaba alteraciones en todos los ritmos EEG (alpha, beta y delta) y esas alteraciones producían hipersincronización en múltiples redes neuronales. Esta hipersincronización podría explicar la aparición de ausencia en el paciente 2, mientras que el paciente 1 solo presentaba pérdida parcial de conciencia.

El estudio confirma el valor de la RMf y el EEG como elemento distintivo en el diseño y tratamiento de los diferentes tipos de epilepsia y de otras patologías neurológicas.

De acuerdo con la investigadora Ana Beatriz Solana, del Centro de Tecnología Biomética de la UPM, cree que el conocer las áreas cerebrales afectadas por la epilepsia en cada paciente podría guiar además la aplicación de nuevas técnicas de estimulación cerebral como terapia.