Según ha informado el centro, cada año se realizan unos 60 millones de RMN en todo el mundo; aproximadamente un tercio de estos procedimientos utilizan contraste, en la mayoría de los casos basado en gadolinio, ya que las partículas de óxido de hierro se han utilizado como agentes de contraste negativos, pero los radiólogos prefieren los agentes positivos, como los basados en gadolinio, porque los primeros pueden ser difíciles de distinguir de hemorragias internas o artefactos.

El gadolinio ha resultado ser seguro como agente de contraste; sin embargo, la evidencia científica ha demostrado que produce efectos secundarios en ciertos pacientes. Asimismo, se ha descubierto que dicho componente puede acumularse en el cerebro y la FDA está investigando los posibles daños de dicha acumulación.  

Los científicos del MIT han descubierto que son capaces de producir un agente de contraste similar al utilizado en las resonancias actuales, pero con minúsculas nanopartículas de óxido de hierro tratadas con un recubrimiento de zwitterion (un compuesto químico eléctricamente neutro que cuenta con cargas formales negativas y positivas).

La clave del descubrimiento es la combinación de partículas de óxido de hierro lo suficientemente pequeñas como para producir un marcado contraste positivo con la cubierta de zwitterion, que hace las partículas solubles en agua, compactas y biocompatibles. Los resultados de la investigación se han publicado recientemente en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.